
Le estaba contestando a Fujur sobre los mapaches a propósito de un post que redactó. En realidad sé poco de la situación de estos animales en mi país, Perú. Cuando era pequeño asociaba a los mapaches con un paisaje más a lo Pocahontas; sin embargo gracias a que de chico me regalaron el bello libro Kuntursuyo, de la ecologista Bárbara d'Achille, descubrí que en el noroeste del país, en los manglares de Tumbes, tenemos mapaches. Normalmente verlos en la televisión entre pinos o refunfuñando por la nieve se me hacía difícil imaginarlos en Tumbes, que localmente tiene fama de muy caluroso por su cercanía al Ecuador.Años después pude verlos en directo en el zoológico viejo (El Parque de las Leyendas),
desconozco si en el otro hay también.
No me sorprendió ver que tuvieran bastante menos pelaje que sus parientes nórdicos pero sí sus manos, eran desnudas y rosaditas. Si no recuerdo mal al menos uno era diestro por la forma con que cogía la fruta, comían como niños con una golosina que no desean compartir. Me parecieron graciosos. Aunque uno era más poco grande que el otro iban por ahí en tamaño, eran como un perro mediano. Muy atentos siempre, de algún modo miraban con atención a las manos de los niños con la misma atención con que estos les miraban. 
En wikipedia sale muy gris, yo lo recuerdo más bien que tiraba para un color medio pardo ceniciento y no eran greñudos, a menos que estos animales en cautiverio se hubieran acicalado recién. Cosa no rara en los animales, ¡vanidosos!
Espero que en el noroeste del país no se siga destruyendo tanto manglar por culpa de las granjas de langostinos para que estos animales sigan siendo compatriotas. Recordemos que si el manglar muere, todo ese ecosistema se derrumbará y con ella las familias que económicamente dependen de él.
desconozco si en el otro hay también.
No me sorprendió ver que tuvieran bastante menos pelaje que sus parientes nórdicos pero sí sus manos, eran desnudas y rosaditas. Si no recuerdo mal al menos uno era diestro por la forma con que cogía la fruta, comían como niños con una golosina que no desean compartir. Me parecieron graciosos. Aunque uno era más poco grande que el otro iban por ahí en tamaño, eran como un perro mediano. Muy atentos siempre, de algún modo miraban con atención a las manos de los niños con la misma atención con que estos les miraban. 
En wikipedia sale muy gris, yo lo recuerdo más bien que tiraba para un color medio pardo ceniciento y no eran greñudos, a menos que estos animales en cautiverio se hubieran acicalado recién. Cosa no rara en los animales, ¡vanidosos!Espero que en el noroeste del país no se siga destruyendo tanto manglar por culpa de las granjas de langostinos para que estos animales sigan siendo compatriotas. Recordemos que si el manglar muere, todo ese ecosistema se derrumbará y con ella las familias que económicamente dependen de él.
Manglares de Tumbes, Perú




