Sin duda la arqueología ayuda a viajar en el tiempo de las formas más inesperadas y en los lugares que menos uno esperaría. Muchos de los caminos incas (que en realidad eran de origen preinca en varios casos) que seguían siendo usados en el Siglo XV aún forman parte de una urbe como Lima Metropolitana en pleno Siglo XXI.
Creo que más de uno no esperaría que bajo acera y vereda hubiera habido algo así en frente de uno mismo.
Creo que más de uno no esperaría que bajo acera y vereda hubiera habido algo así en frente de uno mismo.









