Aunque el origen de los camélidos sudamericanos, las "llamas", está en Norteamérica es curioso que sobrevivieran sólo lejos de su hogar natal en un sector de los Andes sudamericanos a pesar de haber tenido en algún momento tanto éxito que hasta se han encontrado vicuñas de sabana bien adentro de lo que hoy
Juruá, Brasil. La formación de pasos conforme se acercaba la Era de Hielo hizo que recién hace unos 2 millones de años conquistaran Asia y Sudamérica a pesar de haber aparecido en formas primitivas (del tamaño de conejos y cabras) unos 45 millones de años atrás (Eoceno de Norteamérica). Entre esos colonos habría estado
Palaeolama, un camélido un tanto robusto de hábitos al parecer más ramoneadores que pastadores. Me parece que así son también los actuales guanacos del noroeste peruano.


En estratos del Plio-Pleistoceno (unos 2 millones de años atrás) de Atiquipa (Arequipa, Perú) se encontraron en sedimentos marinos a uno de estos
Palaeolama (MUSM51). Parece que de algún modo el animal acabó siendo arrastrado por un cañón y se fue haciéndose trizas río abajo hacia el océano Pacífico, de modo que su fósil acabó encontrándose en medio de choros o mejillones fósiles... pero a 250 metros sobre el nivel actual del mar.

El fósil (uno de los más antiguos de su género en Sudamérica) es importante también porque por algún tiempo se decía que los camélidos no habían realmente explotado los ecosistemas de los Andes sino hasta muy recientemente en el Holoceno así que este animal les tapó la boca a los que les subestimaban. Luego se encontraron guanacos en la costa peruana así como otros camélidos en Argentina que apoyaron el postulado. Así que no subestimen a una llama o de repente les escupirá la insolencia.
Fuentes: