The Force is strong with this one!
Pocas veces se me ha dado por escribir de profesores y maestros, usualmente más por motivos algo negativos. Esta vez a propósito que me encontré con amigos que ya están dejando el nivel padawan me enteré que alguien sigue en actividad a pesar del tiempo. Me refiero al motivo de este post, Master Ah Kw.
La querida y respetada Master Ah Kw es uno de esos fósiles vivientes que década tras década motiva a que a cada promoción le caiga la pregunta...
“¡¿aún sigue viva?! y ¡¿les enseña?! ¡Me enseñó a mi también!!” Es que al parecer muchos piensan que ya lleva tiempo de vacaciones horizontales en el sarcófago de alguna pirámide. Pero no. Es más yo mismo recuerdo que año tras año se hacían apuestas para ver a que promoción ya no le tocaba!!! Es que una gran parte de todo ex padawan de estas regiones ha pasado por sus manos alguna vez, generación tras generación, incluso viéndola fácil la abuelita ha enterrado varios ex padawans.
Lo cierto es que al parecer su gran agilidad mental y lucidez para su edad son cosas que la ayuden y al margen de la apariencia diminuta, arrugada, artrítica y encorvada no deja de infundir respeto. Lo cierto es que a la hora del duelo se transforma y no se deja ganar la viejita, da duro al combate. El problema es que su afición a colectar papiros y defender la utilidad de algunas cosas clásicas le ha generado también detractores. Pero como ella siempre responde haciendo uso de una elegante defensa siempre ha quedado muy bien parada. Y sin duda una sesión con ella bien aprovechada puede dejarte con el cerebro hecho milshake.

Cuando tuve mi primera clase en el Castillo Viejo el primer nombre al que oí referencia fue justo el de ella. Uno de sus discípulos nos citaba un texto de una clase que le habría hecho a él cuando le había tocado ser uno como nosotros. Nos contaba que ella les decía a sus alumnos cosas que motivaban que en aquel tiempo otros dijeran “¡Está loca! Habla cosas sin sentido”. Lo curioso es que esas mismas cosas “locas” serian mostradas décadas después en los libros que también nosotros y otros chicos del planeta leerían como conocimiento publico producto de la mente de la gente “siempre a la vanguardia tecnológica” de cierto planeta. Así que muchos tuvieron que comerse sus palabras.
En todo caso yo la recordare como la abuelita que hacia clases en ronda y que nos llevaba gaseosa y cositas para comer mientras todos hablábamos en confianza.
No dudo que cuando le toque hacerse una con La Fuerza habrá un lugar que será rebautizado... Sí,
ése lugar. Se la deben a los chatitos.