Había una vez hace 67 millones alguien a quien hoy conocemos como Dakota la Momia (ya se las había presentado antes), que eventualmente se haría famosa entre otras cosas, parafraseando a un investigador, por su mayor ... eh... ASSet. ¡Agárrate JLo! ... ah.... había esa misma vez, también, un misterioso flaco que la seguiría a la eternidad.
En aquel entonces Norteamérica estaba partida en 2 por el mar y era de aspecto más boscoso. Eran los últimos tiempos del reinado de los dinosaurios y en ese lugar, hoy conocido como Formación Hell Creek, andaban Triceratops con grandes cuernos y los temibles Tyrannosaurus. Cerca a uno de los ríos de por ahí murió una presa habitual del Tyrannosaurus: un hadrosaurio, popularmente conocido como dinosaurio con pico de pato. Pero eventualmente sus restos correrían una suerte muy extraña e inusual trayendo misterios aún difíciles de esclarecer.
Tendrían que pasar 67 millones de años para que un estudiante de secundaria, Tyler Lyson, descubriera los restos que años después serían redescubiertos por él mismo y un equipo de científicos de varias disciplinas.
Cuando revisaron bien al animal notaron que el lado derecho, el pecho y la base de su espalda estaba abierto com en los fósiles convencionales; sin embargo, las piernas, brazos y cola estaban muy bien conservados. Y la clásica representación un tanto grácil de los animalitos tuvo que ser replanteada.
"This animal has a big ass! it's huge! that's a surprise" (¡este animal tiene un gran culo trasero! ¡es enorme! ¡qué sorpresa!) fue lo primero que le oí decir en el video al que estudiaba los restos. Es que el trasero del animal resultó ser 25% más grande de lo esperado. Al parecer eso fue lo primero que le llamo la atención. Algo que sí me sorprendió fue ver el patrón de las escamas de la cola de animal que daban la impresión de tener bandas intercaladas (de escamas grandes y pequeñas) con el aspecto de las "rayas" de camuflaje que hoy en día muestran muchos animales.
Algo que no entiendo es que hacía la mano del cocodrilo debajo de la mole que era Dakota. No creo haya sido tan tonto de poner la mano (primera foto de la izquierda) debajo de la dinosaurio del trasero grande para morir y hacerse fósiles juntos. ¡Pobre cocodrilo! de alucinar un poco como pudo acabar ahí me da pena. Lo cierto es que los análisis muestran que el fósil de Dakota contiene mucho carbonato de hierro producido por bacterias encontradas en áreas "sin oxígeno" abajo al fondo del lecho del río. Osea algo fuerte debió pasarles.
Con tan buen fósil se intentaron buscar relaciones entre Dakota y sus parientes vivos cercanos, cocodrilos y aves. En efecto parece guardar semejanzas con patrones vistos en aves en base a estudios genéticos. Lamentablemente con tantos millones de años transcurridos las muestras que utilizaron mostraron que las proteínas que buscaban se habían degradados a segmentos que no permitían estudios apropiados con la tecnología actual.
Sin embargo con los datos encontrados se podía reconstruir, con la ayuda de ordenadores apropiados, muchas cosas. Por ejemplo se sabe que Dakota se podía mover a 45km/hora y cómo tenía que haberse movido para no irse de cara al trotar.
Pero para conocer más detalles en ese sentido hacía falta la ayuda de la Tomografía Computarizada. Un estudio de imágenes comúnmente usado en establecimientos de salud para sondear el cuerpo humano. Lamentablemente la roca de 3.5 toneladas que enmarcaba al cuerpo de Dakota era tan grande y densa que en los 4 meses que intentaron no le pudieron arrancar los secretos de sus órganos internos o del qué fue del cocodrilo "mano larga". Ya será para cuando haya tecnología apropiada. Sin embargo con la cola corroboraron que tenía una musculatura fuerte que potenciaba sus piernas macizas.
Y volviendo al modelo de ordenador notaron que con sus 45km/h Dakota era 16km más rápida que el Tyrannosaurus más veloz. Y naturalmente nos dejaba mal parados en la carrera. Ágil resultó ser la grandulona.

